La vida nocturna (bailando bajo Saturno)
Las discotecas fueron un fenómeno nacido a finales de los años 50, en Alemania, tras un concierto, a partir de entonces los héroes musicales se alzaron como estrellas sobre el resto de la humanidad, organizando los primeros eventos musicales donde la gente se reunía y bailaba bajo la música del artista en cuestión. En la era del producto libre las discográficas y estrellas musicales explotadas por agentes personales han invadido el sector del ocio. Han obligado a las personas escuchar esa música concreta, del artista en particular, o canción del momento. Les han dicho que deben bailarlo y como deben de hacerlo. Se creó una tradición de salir todos los viernes y sábados por la noche hasta el amanecer del nuevo día. Sería conocida como: la vida nocturna, en ella, las personas podrían desatarse, bailar tanto como quisieran, relacionarse con tantas personas como pudieran, y hasta podría encontrarse alguien con quien tontear, follar y hasta poder enamorarse. Ganar dinero y gastarlo fácilmente. ¿Gastarlo en qué? Pues no hay una buena fiesta sin alcohol o drogas. Los bares te venderán todo el alcohol que puedas pagar, y fuera de ellos te encontrarás con toda la droga que desees pagar. Es el estimulante perfecto para ‘desconectar’ y hacer cosas que sin eso no te atreverías a hacer. Hablar a esa chica o chico, bailar esa canción, pelear, o discutir con esa persona. No solo la hostelería y las discográficas, también los comercios de ropa y cosmética han explotado a más no poder la tradición nocturna. Porque el viernes o el sábado hay que ir con las mejores galas. Con el mejor peinado y bisutería. Ese es el ritual, de lo contrario no accederás a los locales.