La vida nocturna (bailando bajo Saturno)

Las discotecas fueron un fenómeno nacido a finales de los años 50, en Alemania, tras un concierto, a partir de entonces los héroes musicales se alzaron como estrellas sobre el resto de la humanidad, organizando los primeros eventos musicales donde la gente se reunía y bailaba bajo la música del artista en cuestión. En la era del producto libre las discográficas y estrellas musicales explotadas por agentes personales han invadido el sector del ocio. Han obligado a las personas escuchar esa música concreta, del artista en particular, o canción del momento. Les han dicho que deben bailarlo y como deben de hacerlo. Se creó una tradición de salir todos los viernes y sábados por la noche hasta el amanecer del nuevo día. Sería conocida como: la vida nocturna, en ella, las personas podrían desatarse, bailar tanto como quisieran, relacionarse con tantas personas como pudieran, y hasta podría encontrarse alguien con quien tontear, follar y hasta poder enamorarse. Ganar dinero y gastarlo fácilmente. ¿Gastarlo en qué? Pues no hay una buena fiesta sin alcohol o drogas. Los bares te venderán todo el alcohol que puedas pagar, y fuera de ellos te encontrarás con toda la droga que desees pagar. Es el estimulante perfecto para ‘desconectar’ y hacer cosas que sin eso no te atreverías a hacer. Hablar a esa chica o chico, bailar esa canción, pelear, o discutir con esa persona. No solo la hostelería y las discográficas, también los comercios de ropa y cosmética han explotado a más no poder la tradición nocturna. Porque el viernes o el sábado hay que ir con las mejores galas. Con el mejor peinado y bisutería. Ese es el ritual, de lo contrario no accederás a los locales.

El día 31 de Diciembre es el día por excelencia, ya que se celebra el día de fin de año en el calendario gregoriano. En muchos lugares del planeta, después de un gran banquete con los seres queridos, usan fuegos artificiales para celebrar a las 00:00 horas, el inicio de un nuevo año. En otros lugares, como España, comen doce uvas, como símbolo de las 12 campanadas que preceden a las 00:00 horas de la madrugada. En todo ritual -de espacio y tiempo-, en toda tradición -cultura- y costumbre -hábitos-, se está adorando al Señor de los anillos, a Saturno -por los anillos que rodean a la estrella errante que se ve como un gran ojo en el cielo nocturno-, Cronos, quién controla el tiempo -debido a su cronométrica lentitud de movimiento en comparación al resto- con el que se realiza toda medida en el espacio -él mismo, reencarnado en la tierra, lo enseñó a la humanidad-.

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