Conflictos generacionales: el choque de ideas heredadas.

Todos compartimos las mismas normas, reglas e ideas de nuestros padres, ya que estas han sido impuestas y/o programadas. Lo único que varía es la generación que las vive. La generación del siglo XX vivió las guerras mundiales, en el que varios países se unieron ideológicamente para sistemáticamente destruirse unos a otros. La generación que vivió esa década de terror fue inflada por ideologías pro bélicas, en pos de una supremacía mundial. Todos nuestros gobiernos y educadores fueron responsables de ello. ¡Vaya de aquel que abriera la boca en contra de la guerra! Millones de personas fueron fusiladas, tan solo, por negarse a presentar batalla. En el mundo post industrial, sería terrible oír a alguien decir ‘vayamos a la guerra’, pero tenemos la libertad de ir a la calle a gritarlo. Nadie te fusilaría por ello. Las guerras han existido desde que la realidad del olvido fue programada. Es una idea generalizada, que todos comparten. Unos podrían estar a favor y otros podrían estar en contra. Pero la idea de guerra, de religión, de ciencia, de amor, odio, civilización u origen, son ideas compartidas. Porque han sido programadas. Y de la misma programación un surtido de miles de ideas se han reprogramado a partir de las ideas originales.

Vivimos en una sociedad falta de ideas renovables, todas han sido consumidas a través de los tiempos y de las generaciones. Haciendo apología de las mismas, según los intereses institucionales de las empresas que existieron/existen en las diferentes eras del hombre civilizado. Así que las ideas programas originales, a más inri, han sido fragmentadas, es decir que la política ha sido dividida en izquierdas y/o derechas, los espirituales en diferentes grupos de culto: católico, islámico, judío, budista, etc. Los científicos se han fragmentado en biológicos, astronómicos, ingenieros, arquitectos, agricultores, etc. Y los educativos en maestros espirituales, profesores, artistas, etc. Todos han fragmentado las ideas programadas originales, y de ahí la realidad social con la que hoy nos topamos, susceptible, de ser alterada por nuevas fragmentaciones. Ya que las ideas originales programadas como ‘vida’ o ‘muerte’, por ejemplo, no son fijas, sino más bien mutables y alterables en significante, en espacio y en el tiempo. Dadas a la fragmentación. Cuando no compartimos ideas, en el sentido de vivirlas, es porque estamos viviendo ideas, que el otro no las vive. Puedes practicar la espiritualidad como búsqueda de la verdad, y que tu padre la busque a través de las ciencias. Será una idea misma compartida fragmentada. Podrán generar conflicto, porque ambas piden un lugar en la realidad compartida pero que está dividida. La realidad de las ideas y su apología en pos de ser real varía con las generaciones. La esclavitud era una idea de la apología moral hace 300 años, y hace dos mil años el sacrificio humano era una idea habitual entre nuestros antepasados, la idea de tener un trabajo y formar una familia son ideas modernas, etc. Entre generaciones vivimos las fragmentaciones de las ideas programadas, que generan conflictos generacionales.

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El cielo separado de la tierra nunca estuvieron separados