Las estrellas presumidas con falta de gracia (y cómo la belleza es programada)
¿Qué es ser guapo, ser o feo? Existen dos clases de bellezas, la racional y la de los sentidos. La racional ha sido determinada a partir de un programa de imagen. En el que se estipula la altura, el peso, el color, el tamaño, la edad, el pelo, los ojos, las orejas, la nariz, el cuello, la piel, el pecho, etc. Nos han puesto sus ejemplos, erigidos como héroes de la humanidad. Como el prototipo perfecto. Pero, perfecto, ¿para qué? Para ser admirado, deseado, observado, ungido, poderoso, y por ser perfecto. Porque cuando todo el mundo te mira, parece que te admiran. Llenan el vacío que provoca la decisión de ser el modelo de tu sociedad. Porque cuando encajas con el prototipo, eliges la admiración o te encuentras con la envidia. Todo el mundo querrá parecer como tú, te valoraran por lo que aparentas y te juzgaran por ello, hasta te vilipendiaran por ser una cara bonita. Hemos rechazado a millones de personas a lo largo de nuestra vida; porque no se ajustaban al prototipo estipulado. ¡Como si el amor fuera para ser mostrado!
Desde muy pequeños, nos enseñaron a comparar nuestros regalos de navidad con los regalos de navidad de nuestros amigos. Todo siempre ha sido para mostrar al otro lo que tengo, lo que soy. Hemos utilizado a nuestras parejas y amigos, al mostrarlos o al ocultarlos, por aparentar ser lo que son. Los hombres buscan mujeres que se ajusten a los prototipos programados. No porque realmente les guste eso, sino que la imagen que le han inculcado en su mente sobre la imagen de una mujer perfecta, es la misma que le han inculcado al otro -genera competencia-. Así que contra más se acerque al prototipo establecido más orgulloso me sentiré, ante los demás hombres, por mi logro. Porque tengo a la mujer que han dicho que es perfecta. Así que la mujer se dedica a “ser perfecta”, aparentar “ser perfecta”, para que pueda ser deseada por otro hombre -destacar sobre otra mujer-, el cual debe ajustarse al prototipo establecido, donde las bases son: que tenga una buena disposición económica. Ella es la mujer perfecta; por lo tanto, el hombre debe ser perfecto. La belleza de los sentidos no entiende de programas, se basa en la piel, la vista, el olfato, el oído y el gusto. A todos nos ha pasado alguna vez, que vimos a alguien y por el juzgar de la belleza racional nos hizo rechazarlo, pero una vez lo conocimos, los sentidos hicieron lo que los ideales no hacen, sentir la verdadera belleza que nace “del ver al otro” por lo que es. Aun así, seguimos justificándonos. Sí, no es muy guapa. ¡Pero es tan buena! O, por ejemplo, no tiene dinero, pero es tan generoso. El ser guapo o feo no tiene sentido en el mundo de los sentidos. No dice como hueles, ni como tocas. Pero no podemos responder a esa pregunta sin justificarnos. Porque no somos nosotros quien lo determina, sino que es el otro quien lo hace a partir de un programada que han establecido
¿Por qué considerarse guapo? Porque buscamos la aceptación, buscamos la atención y el ser deseado -destacar en la tierra como las estrellas hacen en el cielo-. Por el miedo de ser rechazados, no aceptados o amados, por no aparentar como uno se supone que debe de hacerlo. Tu belleza es única, ya que no hay nadie como tú. Es el recipiente que eres en esta vida. La verdad, es que todos esos héroes que están ahí arriba, en esos carteles o revistas, en el hall de la belleza, todos, y cada uno de ellos lucha diariamente, a través de gimnasios, dietas alimenticias, dentistas y cirujanos, invierten su tiempo y su dinero centrados en mantener el estereotipo establecido. Uno que termina por condenarlos, uno a uno. Porque el tiempo es el mismo para todos. La ciencia no puede cambiarlo –no crea naturalidad-. Todos estos héroes tienen una fecha de caducidad, antes de ser sustituidos por nuevos héroes, entonces, es cuando se han dado cuenta de que han sido utilizados. Porque el ser guapo o feo es una opinión generada por el programa, para generar una prostitución de la imagen. Así que no confundas el ser guapo, con lo que es bello. Uno está cargado de condicionamientos y proyecciones, lo otro simplemente es. La palabra guapo proviene del latín vappa, y se refiere al hombre narcisista, corrompido y moralmente estropeado, al machito presumido, que resulta ser atractivo –atracción sexual-. Mientras que la palabra feo proviene del latín foedus, y quiere decir: ausencia de belleza. La palabra bello, proviene del latín bellus, que es la cualidad de aquello que es hermoso, bonito o agraciado –concedido una gracia, como el amanecer de un nuevo día-.