La sociedad compleja (La corporación invisible)
¿Qué es una sociedad avanzada, o país desarrollado? Han sido denominadas sociedades avanzadas, aquellas que se han industrializado, es decir, se han modernizado. Y la sociedades potencia son aquellas que han superado esta etapa, es decir, se han post industrializado -estas son impulsadoras de innovaciones tecnológicas para el resto de sociedades avanzadas-. Uno de los elementos detonantes que permiten la industrialización, es el desarrollo económico –crecimiento de la población por habitante-. Las sociedades modernas se caracterizan por el desarrollo –también implantación- de nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura y la manufactura –producción industrial-. Destacan por ser empresas capitalistas –corporaciones- que bajo aprobación de los gobiernos reproducen en masa cualquier producto que sea necesario para el estado social avanzado. Una sociedad avanzada contiene diferentes sectores de servicio urbano, social, jurídico, financiero, educativo, comercial, de investigación, de ocio, que hacen de cada estado –nación- una corporación o empresa capitalista en sí misma. Cada sociedad avanzada o empresa capitalista tienen diferencias institucionales, es decir, uno de ellos venden móviles, otros zapatos, otros ideas, recursos, etc. Esta diferenciación del producto permite más expansión económica. La única verdad válida para los estados modernos. Las sociedades modernas, supuestamente lideradas por estados democráticos –del pueblo- son en realidad gobernadas por empresas capitalistas. Han producido todos los elementos que el gobierno pensaba que necesitaba ser producidos para incrementar el crecimiento económico, hasta que ha llegado el punto que el gobierno ha necesitado a los elementos. Estos lideres invisibles –los empresarios que obtienen el crecimiento económico del producto producido-, empresas capitalista, son el gobierno en la sombra. Y solo tienen una preocupación, el crecimiento económico –avanzar-: Producir más, y más.
Estos gobiernos en la sombra provocan el distanciamiento entre individuo y sociedad, pues el ciudadano nunca es intervenido directamente por sus lideres, sino que siempre se verá afectado indirectamente por las estructuras sociales y hará responsable al enemigo equivocado –Sus jefes, olvidando la jerarquía de mando-. No podríamos jamás pensar que Amazon, Apple, Microsoft, Google o Facebook pudieran ser empresas que ejercieran poder sobre la autoridad de nuestros gobiernos. Y eso es por la ignorancia sobre la estructura jerárquica social moderna -pirámide solar-. La del amor al avance: el crecimiento económico. En este sentido nos encontramos con el termino avanzadas, que significa ir hacia delante, en marcha, hacia la complejidad capitalista del producto. Las sociedades y gobiernos en general no trabajan o invierten capital en ningún estudio que no le asegure un crecimiento económico. Por eso cadenas cinematográficas apuestan por secuelas, universos o remakes de películas que han tenido éxito. La apuesta económica debe ser la garantía de una recompensa. ¿Quién es el pueblo? La masa. La masa representa la parte o estrato de la sociedad compuesta de personajes sin poder, automatizados e influenciados por autoridades externas. Desde los anales del tiempo se conoce a esta figura política como el triángulo. Donde la masa sería la base, las corporaciones ocuparían el centro y la punta de la pirámide sería ocupada por la élite –autoridades políticas, religiosas, bancarias, empresariales y militares-. En resumen, la masa sería el rebaño de la élite, y las corporaciones las fábricas de chocolate. Ellos deciden lo que deben creer y desear: comprar. Por eso hoy en día se conoce como la masa del consumo, o sociedad consumista. Su religión es el comprar, invertir y vender: crecimiento económico –o crecimiento espiritual-. La adoración al producto cultural. Comercializar con lo que tienes. Por medio del consumo se puede alcanzar cualquier cosa. Es su eslogan. La sociedad del consumo también creó internet –en el año 1990-, que aportó un crecimiento intelectual y riqueza cultural, nunca antes conocida, solo tenías que pagar para poder conectarte a la red y encontrar información de la que antes precisabas influencias y horas de lecturas en bibliotecas para conocerla. Pero a su vez la red también ha sido responsable del producir información basura, que ha degenerado la riqueza cultural, enfermado el crecimiento intelectual y espiritual. Se ha llamado a este fenómeno cultural –sociedades avanzadas- corporatocracia. Nadie vota a sus lideres, por lo tanto, no responden ante nadie. La mayoría de presidentes y ejecutivos de gobiernos trabajan para corporaciones privadas. Así que el personaje que hoy es delegado de deporte ayer era ejecutivo de una constructora. Los corporativos forjan políticas de gobierno y luego las presentan al gobierno, y pasan a ser leyes de estados. No se trata de una conspiración, sino de un trabajo, con el fundamento de maximizar los beneficios: el fin justifica los medios.
Este proceso corporativo se llama globalización. Y uno de sus máximos exponentes es el banco mundial, su papel es mediante el uso de la deuda y el soborno, provocar la derrota de los gobiernos –soberanía nacional-, de igual forma que estos hicieron con los reyes y dictadores. La trampa es hacer creer al gobierno –o consumista- que necesita cierto producto –una casa, petróleo- para endeudarlo. Según los estudios aportados -2010-: el 1% de la población posee el 40% de la riqueza del planeta, mientras que el otro 60% está repartido entre el 99% de la ciudadanía. Entender estos números profundamente es una forma de comprender el mundo que vive la sociedad moderna. Con las sociedades avanzadas y la industrialización, nació el sistema monetario, la creencia más dada por sentada y muy poco comprendida. El sistema monetario es la religión de las corporaciones y una de las formas de fe más arraigadas desde el cristianismo. Su Dios, es Dinero. ¿Pero qué es el dinero? ¿Cómo se crea? ¿qué principios lo gobiernan, y como estos afectan a la humanidad? Pocas personas conocen nada sobre economía, y es comprensible, pues la complicidad asociada al lenguaje financiero paraliza a los más atrevidos, pero toda esa jerga lingüística solo es una máscara diseñada para racionalizar el hecho de que te están tomando el pelo. La economía y el sistema monetario es una institución legal de esclavitud. Son los militares de las finanzas. Y los consumistas, sus esclavos. Sólo el 3% de la oferta de dinero existe en moneda física. El restante 97% existe esencialmente sólo en ordenadores.
De las cíen mayores economías del mundo, más de la mitad, son corporaciones con sede en Estados Unidos, China o Europa. Apareció el concepto político New World Order –Nuevo orden mundial- que no sería otra cosa que la teoría de que una organización de empresarios corporativos –elite- tenían previsto instaurar un nuevo orden económico-político-religioso-social. Basado en un solo país, una moneda, una lengua, una religión. Un grupo de poderosos economistas ha tomado el control del mundo, y a generando dinero a partir de sus riquezas para hacerse más ricos, y cuando fueron lo suficientemente ricos pagaron sus deudas con las riquezas del resto del planeta, quienes solo pueden pagar las deudas creando inflación. Este puñado de personajes controlan todos los recursos que se precisa para vivir, y a su vez manejan todo el dinero que se precisa para obtener esos recursos. ¿Has jugado alguna vez al Monopoli? ¿Comprendiste el juego? Este es el mismo, y ellos son la banca. Y mientras más y más la deuda sube, más crímenes y conflictos aparecen de sus derivados. Para paliar los conflictos sociales de la sociedad compleja y sus daños colaterales apareció el concepto de víctima.