La principal cualidad de la honestidad es ser honesto con sus emociones y pensamientos. Es la aceptación interna lo que aporta la honestidad, siendo humilde, accedes por ti mismo a imágenes y sensaciones que promueven tus acciones y reacciones. Alguien que no fuera honesto con su condición sexual o ideológica, situación social o familiar, etc. Aquel que no se aceptara por lo que es, aquel que pusiera cualquier ‘no puedo’ a sus motivaciones mentales o emocionales, que se ocultara o escondiera por lo que siente o piensa, no será alguien verdadero. Su honestidad está limitada por unos condicionamientos o criterios mentales y emocionales, no puede ver por encima de ellos, solo por medio de. Por lo que, toda esa camada de terapeutas, psicólogos y adoctrinadores, que ‘dicen’ al mundo como deben de sentir o pensar y actuar, mientras ellos permanecen escondidos, diciendo lo que ellos no se atreven a hacer, repitiendo un guion aprendido. ¿Cómo alguien que no es honesto con su religión, puede dar consejos religiosos? ¿Cómo alguien que no es verdadero con su condición sexual, puede aconsejar a otros sobre la suya? ¿Cómo alguien que no es honesto con su ideología o pensamientos, puede dar consejos ideológicos o de moral? ¿Cómo alguien que no es honesto con su sentir o emociones, podría aconsejar sobre el amor o el miedo? ¿Cómo un negativista puede estar enseñando positivismo en la Tierra? Porque estamos en la era del ser inferior, que se ve superior. La honestidad es la herramienta que permite a la montaña sostenerse en su tranquilidad. ¿Eres honesto contigo mismo? ¿Aceptarías tus verdades y tus mentiras? ¿Te aceptas a ti mismo? ¿Te muestras tal y como eres?