La honestidad no se dice, se es (la fractura entre ser y decir)

La honestidad no significa decir lo que uno quiera. Ser honesto tiene que ver con ser verdadero. ¿Haces lo que dices o dices lo que haces? Cuando haces lo que dices, eres alguien honesto que muestra su realidad. Pues si eres de los que dice lo que hace, eres un farsante que trae una realidad programada. Nunca escucharás a alguien honesto alardear de sus victorias o victimizarse por sus derrotas. El honesto jamás dirá: “yo nunca”, pues sabe que cada momento e instante están sujetos acorde a unos criterios mentales y emocionales. Sabe que todo aquello que piensa o siente, sería capaz de llevarlo a cabo. Sabe que el amor y el miedo son dos realidades de una misma línea, extremada. Si sienten amor, sienten el miedo. El honesto puede que no te diga lo que piense o lo que sienta, pues sabe que cualquier palabra mal entendida, es potencia de ser mal interpretada. Saben que lo que piensan y lo que sienten solo lo pueden comunicar verdaderamente por medio de sus acciones.

La principal cualidad de la honestidad es ser honesto con sus emociones y pensamientos. Es la aceptación interna lo que aporta la honestidad, siendo humilde, accedes por ti mismo a imágenes y sensaciones que promueven tus acciones y reacciones. Alguien que no fuera honesto con su condición sexual o ideológica, situación social o familiar, etc. Aquel que no se aceptara por lo que es, aquel que pusiera cualquier ‘no puedo’ a sus motivaciones mentales o emocionales, que se ocultara o escondiera por lo que siente o piensa, no será alguien verdadero. Su honestidad está limitada por unos condicionamientos o criterios mentales y emocionales, no puede ver por encima de ellos, solo por medio de. Por lo que, toda esa camada de terapeutas, psicólogos y adoctrinadores, que ‘dicen’ al mundo como deben de sentir o pensar y actuar, mientras ellos permanecen escondidos, diciendo lo que ellos no se atreven a hacer, repitiendo un guion aprendido. ¿Cómo alguien que no es honesto con su religión, puede dar consejos religiosos? ¿Cómo alguien que no es verdadero con su condición sexual, puede aconsejar a otros sobre la suya? ¿Cómo alguien que no es honesto con su ideología o pensamientos, puede dar consejos ideológicos o de moral? ¿Cómo alguien que no es honesto con su sentir o emociones, podría aconsejar sobre el amor o el miedo? ¿Cómo un negativista puede estar enseñando positivismo en la Tierra? Porque estamos en la era del ser inferior, que se ve superior. La honestidad es la herramienta que permite a la montaña sostenerse en su tranquilidad. ¿Eres honesto contigo mismo? ¿Aceptarías tus verdades y tus mentiras? ¿Te aceptas a ti mismo? ¿Te muestras tal y como eres?

Previous
Previous

El olvido de lo sagrado (El hombre que buscó afuera)