Bots del sistema (cómo la comodidad te programa)

¿Si pudieras cambiar algo sobre tu entorno que cambiarías? Cambiaría todo aquello que no me hace sentir cómodo, pues la incomodidad ha resultado la preocupación primordial. Así pues no el dinero y no la fama es lo que realmente queremos. Si no la máxima comodidad, al mínimo esfuerzo. Allí donde estén las expectativas sobre la comodidad, estarán tus resultados económicos y de prestigio. La comodidad es resultado de una mente y emoción estable. Así pues no importa dónde te encuentres y como lo hagas, sino en tu adaptabilidad al entorno, lo que determinará ese equilibrio. Así que aquello que pudiera alterar tus emociones o pensamientos, te aleja de la comodidad, del área de confort.

No queremos trabajar, pero queremos casas, coches, tecnología, queremos ropa, ir a los restaurantes, al cine, de vacaciones… es decir, queremos empresarios, comerciantes y distribuidores. Así que no cambiaríamos por beneficio, si no por interés. Sí, quiero mi casa, el coche, al perro y al gato, el mejor teléfono, el mejor ordenador, la ropa, los zapatos o joyas más caras, viajar a los lugares más exóticos, a cambio, de tan solo, tener que pagarlo. Es un círculo vicioso. Imposible de contradecir, difícil de ignorar. Hay una corriente que se encarga que todo esto siga así, y lo hace por medio del olvido. Porque si uno olvida algo, quiere decir que nunca lo vivió. Ese olvido llega cada medio siglo como ya se ha visto. La historia se oculta, se olvida, se transforma. ‘Fue en el pasado’. Ninguno de los que estamos aquí tuvo nada que ver con las guerras mundiales. Lo mucho que se, es por lo que aprendí en el colegio -inculcado por el lado vencedor- y a través de las películas y canciones -promovidas por interés político-. Y así ha sido durante miles de generaciones: la esclavitud, las inquisiciones nacionalistas y cristiana, el genocidio y violaciones en las conquistas, el imperialismo que ha explotado a la tierra firme como si fuera un recurso. Todo lo que tu nación tiene, se lo robó a alguien. Nada le pertenece, puesto que nunca fue suyo. Mires por donde lo mires, ni las lenguas de las naciones que se pronuncian con arrogancia y superioridad en el mundo tienen un origen propio, sino apropiado. Paso a paso, han llevado a la humanidad a la era de la alta tecnología a través de las leyes físicas, le han dado a los inferiores, lo superior. Y se han vuelto cómodos, se han regido a las leyes programadas, y funcionan perfectamente junto a ellas.

Al final, el juego de proyecciones que nuestras instituciones han creado, han calcinado la mente y emoción de muchas personas durante miles de generaciones, apartándolos al término de bots -individuos que funcionan de manera automática programada y sin identidad propia-. Así que si funcionas de manera programada, como las instituciones te han educado, y no tienes identidad propia, probablemente no hayas llegado hasta este punto de mi narración. Pero si lo has hecho, ten cuidado con los bots. No podemos cambiar el juego, ni a los jugadores, porque el juego está programado para que sea así. Y cada jugador decide en base de lo que dispone, dentro del programa original. Pero sí que puedes cambiar tu perspectiva al como lo vives y al como lo juegas, y mostrar a través de tus actos, como se debe jugar a este juego. Vivir lo que crees. Porque creer es crear.

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Poseído por la posesión (por qué lo que tienes te controla)

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Regreso al dolor (Creer en lo vivido, vivir en lo creido)