El arte de gobernar pueblos (Los arquitectos del orden social)
En los tiempos modernos, la iglesia romana, y el cristianismo, principalmente, es la diana perfecta de muchas corporaciones políticas y empresariales, diseñadores de las actuales creencias. Basadas en los derechos humanos. ¿Pero el estar derecho no es una alegoría al estar firme, como un soldado? Los derechos humanos es la romántica definición para dar validez leyes o reglas, también llamadas ocasionalmente políticas. Por ello en las empresas mercadotécnicas tienes sus políticas de empresas -son cómo pequeños estados-. Mientras religiosos y científicos se han ido peleando sobre la realidad del mundo, los políticos –filósofos- la han ido definiendo. ¿Pero, que es política? Entendemos por política una creencia ideológica gubernamental orientada hacia la toma de decisiones humanas sobre objetivos organizativos sociales. También podría ser definida como: una manera de ejercer el poder sobre los diversos choques entre los intereses de una sociedad, o como el arte de gobernar pueblos. La disciplina que se encargaría del estudio de estas actividades políticas se denomina ciencia política, y los que la estudian se han denominado politólogos, mientras que los que la ejercen o aspiran a un cargo de estado se definen como políticos. El origen etimológico parece encontrarse del griego polis que significa ciudad, y a partir de allí surgen múltiples derivados como es politikos, que representa el aspecto social de la polis.
Aristóteles dejó escrito que el hombre es un zóon politikón, queriendo decir de esta manera, que el ser humano era un animal social, viviendo en un estado o ciudad sujeto a leyes elaboradas por la razón y la capacidad lingüística y moral de los hombres. Encontramos otro termino relativo a politikos que es la palabra polites que significa ciudadano de la polis, y ahí hallamos otro termino referente como es politeia. Esta palabra fue ampliamente usada por dos de los más famosos filósofos conocidos en tiempos modernos, para titular sus obras de razonamiento social con respecto a la Polis. Estos filósofos son, y fueron: Platón, en su dialogo conocido como República y Aristóteles para su obra traducida como Política. En el lenguaje corriente politeía tenía el significado primario de ciudadanía, es decir, el de un conjunto de ciudadanos. Pero Aristóteles lo utilizó para definir su planteamiento político, que sería lo que se entiende por democracia, es decir, un gobierno consistente en una mezcla de ricos y pobres, y parece curioso, pero a lo que nosotros llamamos demagogia, Aristóteles lo denominó demokratia. El alumno de Platón define la politeía como: el ordenamiento de la polis y de las diferentes magistraturas en las ciudades, especialmente la suprema. Como se distribuyen, cuál es el elemento soberano y cuál es el fin de la comunidad en cada caso. La Politeía aplicada a cualquier organización política se podría traducir como constitución. El termino politeía fue tomado por el romano Cicerón, y de esta manera llegó hasta nuestros días como la palabra política.
Es importante señalar que según tenemos noción hasta el momento, fue en la antigua Grecia donde se empezó a formalizar la necesidad social de organizarse bajo otros parámetros gubernamentales que no fueran absolutistas, es decir, regidos por una sola cabeza visible quién determina y ordena todos los derechos sociales, educacionales y estructurales, por tiranía. Sino, por medio de la intelectualidad como bandera de la razón. Pero que la definición sobre la palabra política fuera refundada en la era helena, no quiere decir que anteriormente no hubiera sistemas de organización que hoy identificamos como políticas. Aparentemente, los seres humanos somos sociales por nacimiento, debido a que hasta a una edad muy avanzada necesitamos comunicarnos con otros para mantenernos vivos. Así que siempre ha tenido que haber un sistema social ya sea de carácter intelectual, absolutista o de instinto. Ya sea por medio de familias, comunidades, clanes o tribus –dónde el más sabio, viejo y fuerte era escogido para dirigir-. A medida que la población fue creciendo, también lo hicieron las tribus mismas, y con ello aparecieron las guerras por liderarlas. Los lideres preservaron sus linajes y/o dinastías por medio de la herencia, por lo que, antes de morir podían designar libremente quién debía de reemplazarlos en el mando, el escogido en la mayoría de casos era el primogénito. A partir de ahí no sabemos nada más. Solo que un buen día, en el año 7.000 a.C. aparecieron grandes ciudades como Jericó, bajo sistemas sociales o políticos dirigidos por reyes o monarcas absolutistas, y el pueblo era considerado súbdito con la obligación de pagar tributos al monarca. Las tribus, teóricamente, dejaron las cuevas y bosques, y construyeron sus primeras comunidades sedentarias, hasta que aparecieron las primeras polis bajo los primeros gobiernos monárquicos. Estas ciudad-estado al expandir su poderío sobre otras ciudades, tribus o estados, terminaron por convertirse en imperios. Apareció el imperio sumerio seguidos de las dinastías chinas, egipcias y del valle de indo. Luego el imperio griego, que como hemos visto transformó la política absolutista en un gobierno democrático, donde un consejo elegido por los ciudadanos representaba cada una de las ciudad-estado. Muy similar a la unión europea democrática, que es la unión de diferentes ciudades-estados bajo un mismo gobierno o constitución, supuestamente democrático.
En Grecia nació el concepto político democracia, en la era de las naciones se usa la demokratia –demagogia- política. Siglos después, los romanos invadieron Grecia, y a pesar de su eterna admiración por estos y tratar de mantener el sistema social democrático en el país, no tuvieron más remedio que con el tiempo sustituirlo por dictaduras. Tras la caída del imperio romano se formó una nueva clase política, formada por militares y terratenientes denominada nobleza. Los pobres en su mayoría eran siervos de los nobles, que los obligaban a trabajar las tierras o construir sus infraestructuras a cambio de poder alimentar a sus familias. Este periodo de dictadura de los nobles llega a su fin entre los siglos XV – XVII que es cuando nace la burguesía, es decir, los siervos o laboristas que afán de esfuerzo y astucia reclaman las mismas oportunidades para todos los ciudadanos, este movimiento dio origen a la revolución francesa. Nobles y burgueses son los que en tiempos modernos continúan determinando los aspectos sociales o políticas de las sociedades a las que lideran por medio de corporaciones mercadotécnicas. Es decir, que ya no se practica política, sino que se vende. Después de la constitución de los Estados Unidos, se produjo una ola de regímenes democráticos, donde la toma de decisiones de estado respondía a la voluntad general de la ciudadanía. Por un tiempo parecía que el viejo objetivo de representar las ideas del pueblo dentro y fuera del estado podía ser posible. Pero la teoría pronto cayó en la trampa de la práctica. Porque es realmente complicado –tentador- que los intereses personales no terminen por interceder en la enmienda general, o al menos así de dificultoso ha resultado ser a lo largo de la historia conocida. Tanto burgueses como nobles han terminado por barrer hacia casa en cada una de sus oportunidades. En tiempos modernos son llamados socialistas o comunistas, y representan las políticas de izquierdas democráticas, estos burgueses están centrados en la igualdad social y control del mercado -todos pobres, menos el gobierno-, y por el otro lado tenemos a los nobles que son llamados republicanos o conservadores, estos movimientos políticos de derechas defienden el derecho a la propiedad privada y también al mercado libre -crear riqueza y pobreza-.
En resumen, la idea democrática sobre la organización de estados, esta visto ser una clara utopía. Ya que en una sociedad democrática no hay intereses. Por eso nacieron movimientos como el comunista, pues lo denominado demócrata había pasado a ser absolutista camuflado, la excusa que tenían burgueses y nobles para repartirse el poder en vez de matarse por ello. La democracia benefició a pocos más que aquellos que por herencia ya poseían el planeta, el movimiento comunista fue la acción política de dar el poder al estado por encima del pueblo, burgueses o nobles. ¿Pero quién es el estado? El pueblo, los burgueses y nobles. Así el extremo izquierdo comunista tocó el extremo derecho fascista y la rueda política se mostró realmente como era. La misma línea de polaridad. Pero, para cuando llegó eso, los burgueses y nobles ya se habían convertido en corporaciones, ya no necesitaban ser votados para mantener su poder. Porque sus corporaciones habían comprado a los religiosos, a los científicos, a los políticos, al pueblo. En la era moderna, el sistema político está basado en los intereses corporativos. ¿Pero, fueron esos los deseos de aquellos filósofos griegos? ¿Creía Platón fielmente en la posibilidad de un estado igualitario en todas sus facetas? ¿A cargo de los seres más sabios de esta sociedad? Platón decía que la forma de gobernar la polis era a través de la observación de la realidad y la puesta a prueba de cambios y mejoras idealistas, dirigida por un consenso de sabios entre los más sabios. Entonces hizo mención a una sociedad humana ancestral a la que denominó Atlántida, que vivió en una edad de oro 9.000 años antes de los griegos, bajo un sistema político como el que él estaba proponiendo. Pero 9000 años antes de los griegos… ¡No se había creado todavía ni la primera ciudad! ¿O sí?