La navidad inicia en un periodo que se ha denominado tiempo de navidad que finaliza con la epifanía del señor conocida como el bautismo del señor -a partir de ahí, Jesús, iniciaría su camino para ‘darse a conocer’-. Pero el día 25 de diciembre, es decir, el tiempo del solsticio de invierno, no es exclusivo de las iglesias cristianas. Este periodo de tiempo fue una celebridad de carácter pagano. En tiempos romanos, por ejemplo, el día 25 de diciembre se celebraba la fiesta del Natalis Solis Invicti, es decir, el día del sol invicto, es decir el día 21 o 22 de diciembre según el calendario gregoriano. De esta tradición, la iglesia cristiana, en su intención de unir a los pueblos religiosos, tomó esta fecha como el día del nacimiento de Jesús el cristo, el hijo de dios que nació de una virgen. El día del sol invicto formaba parte de un periodo festival de unos 14 días que iniciaba el 17 de diciembre y terminaba el 31 de diciembre al pasar la media noche. Este periodo de festividad fue conocido como Los Saturnales. Esta tradición se remontaba al reinado de Rómulo, el fundador y primer rey de Roma, y están dedicadas al dios Saturno, el dios de la agricultura -el que comprende los ciclos del sol, y predice las cosechas-, luz de las velas y antorchas. Padre de Júpiter y otros dioses del panteón olímpico.