El 18 de diciembre se celebraba una especie de carnaval a la antigua romana, todo el mundo iba disfrazado con máscaras en los mercados, bares, plazas o lugares de ocio. El 19 de Diciembre se celebraba el día de la abundancia, culto a la diosa Ops -Rea: La Magna Mater-, esposa de Saturno. El 20 de diciembre se encendían velas por la noche y las personas se reunían en las calles festejando los días más oscuros del año. El 21 de diciembre era el día llamado los juegos saturnales, ese día Roma se convertía en una república burlesca, en la que los más humildes desempañaban los cargos públicos y en el que los esclavos derrotaban las leyes de la esclavitud y eran amos por un día, muchas mujeres podían disfrutar del libertinaje público sin por ello perder la reputación. El día 22 de diciembre los ejércitos elegían ‘un rey de burlas’, el que era tratado durante todo el día como a un rey. Al final del día este escogido sería sacrificado en el altar del dios Saturno, la fiesta se alargaría hasta el día siguiente. El día 24 de diciembre estaba dedicado a la que fuera nodriza de Rómulo y Remo, los fundadores de Roma, Acca Laurencia. Esta fiesta era conocida como Laurentalia. El 25 de diciembre era el día en el que se celebraba el nacimiento del dios sol invictus, también sería el día asociados al Dios de las legiones, Mitra. El 26 de diciembre era el día de las mujeres, culto a la diosa Deméter. Este día las mujeres se burlaban de los hombres y tenían relaciones íntimas entre ellas. El 28 de diciembre era el día conocido como el día de los santos inocentes, en el que los romanos se gastaban bromas entre ellos. El 29 y 30 de diciembre se hacían preparativos para la fiesta que cerraba los Saturnales el 31 de Diciembre, ese día sería conocido como la vísperas de Strenas dedicado a la diosa Stenia, esa noche se encendía un gran hoguera que trasmutaba y limpiaba todo lo malo del año que se iba.
Posteriormente, el nacimiento del sol y su nuevo periodo de luz fueron asimilados por la Iglesia, y Mitra, por Jesús de Nazaret, con la misión de terminar con las costumbres paganas. Desde 221 d.C. que Sexto Julio Africano popularizó el 25 de diciembre como la fecha del nacimiento de Jesús, pasando por la época en la que se organizó el Concilio de Nicea en 325 y se fijó el Dies nativitatis et epifaniae, hasta que el papa Julio I pidió en 350 d.C. que el nacimiento de cristo fuera celebrado en la fecha del 25 de diciembre, y finalmente en el 354 d.C. el papa Liberio decretó ese día como el día del nacimiento de Jesús el Nazareno. De forma gradual, las nuevas celebraciones fueron asimiladas por las nuevas generaciones de cristianos, pasando a ser lo que hoy conocemos como las fiestas de navidad, el nacimiento de Jesús el Cristo