La era del hombre (El error que cambió la profecía)

La idea del fin del mundo es una noción popular en estos días, especialmente difundida por la Biblia cristiana. ¿Pero qué quiere decir “mundo” y cuál es su origen etimológico? Según los expertos modernos, la palabra “mundo” significa: conjunto de todas las cosas que existen. Procede del latín mundus, que a su vez es un calco del griego kósmos, que quiere decir: limpio u ordenado. Este cambio de significado, de kosmos y mundi -de limpio y ordenado a “mundo” como conjunto de todas las cosas creadas- se debió a la mala interpretación de las autoridades religiosas sobre los textos originales. Existen dos expresiones importantes relacionadas con lo que entendemos por “mundo”, que se superponen al uso griego de kósmos. La primera es oikoumené, tomada del hebreo èbel. Para cuando los evangelios fueron transcritos, oikoumené ya había adquirido el significado de “mundo habitado”. La otra expresión es aion, también tomada del hebreo olam. Ambas palabras hacen referencia al tiempo, pero cuando se emplea en la expresión “esta era o edad”, significa sustancialmente lo mismo que “mundo”. En inglés, la palabra para “mundo” es world, que proviene del inglés antiguo weorold: wer -ser humano u hombre- y eld -era-. Por tanto, etimológicamente, world significa: la era del hombre. Es decir, en resumidas cuentas, cuando usamos la palabra “mundo”, nos referimos a la existencia de las cosas dentro del tiempo del ser humano.

Las traducciones de los escritos hebreos al griego, y de estos al latín por parte de los cristianos romanos, han distorsionado el significado literal de lo que los textos considerados sagrados mencionaban. Allí donde originalmente decía aion-era o edad- se tradujo y entendió como “mundo”, es decir, el conjunto de todas las cosas creadas. Así es como encontramos hoy textos que hacen un uso incorrecto del término, como ocurre en el evangelio de Mateo 24 (Nueva Traducción Viviente):

3. Después, Jesús y sus discípulos se fueron al Monte de los Olivos. Jesús se sentó[a] y, cuando ya estaban solos, los discípulos le preguntaron: —¿Cuándo será destruido el templo? ¿Cómo sabremos que tú vendrás otra vez, y que ha llegado el fin del mundo? ¿Cuáles serán las señales? La biblia católico-romana presentó ante el mundo insinuando contener los escritos que profetizaban un fin del mundo, en el que todos los seres vivos perecerían. Sin embargo, si seguías sus consejos y tenías fe en Dios, te salvarías. El texto continúa así: 4. Jesús les respondió: — ¡Cuidado! No se dejen engañar. 5. Muchos vendrán, y se harán pasar por mí, y le dirán a la gente: “Yo soy el Mesías”. Usarán mi nombre y lograrán engañar a muchos. 6.» Ustedes oirán que en algunos países habrá guerras, y que otros países están a punto de pelearse. Pero no se asusten; esas cosas pasarán, pero todavía no será el fin del mundo. 7. Porque los países pelearán unos contra otros, la gente no tendrá qué comer, y en muchos lugares habrá terremotos. 8. Eso es sólo el principio de todo lo que el mundo sufrirá. 9.» Ustedes serán llevados presos, y entregados a las autoridades para que los maltraten y los maten. Todo el mundo los odiará por ser mis discípulos. 10. Muchos de mis seguidores dejarán de creer en mí; uno traicionará al otro y sentirá odio por él. 11. Llegarán muchos falsos profetas y engañarán a muchas personas. 12. La gente será tan mala que la mayoría dejará de amarse. 13. Pero yo salvaré a todos mis seguidores que confíen en mí hasta el final. 14 el fin del mundo llegará cuando las buenas noticias del reino de Dios sean anunciadas en toda la tierra, y todo el mundo las haya escuchado.

Como todos sabemos, la Biblia -Antiguo y Nuevo Testamento- ha sido traducida a miles de idiomas -siendo el más antiguo hallado en hebreo para el A.T. y en griego para el N.T.-, e incluso dentro de un mismo idioma existen versiones distintas debido a este mismo problema de traducción ya mencionado. Así, si consultamos la Biblia hispanoamericana de las Américas, encontramos la siguiente traducción del mismo pasaje de Mateo:

3 estando Jesús sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a Él los discípulos en privado, y le preguntaron: «Dinos, ¿cuándo sucederá esto, y cuál será la señal de Tu venida y de la consumación de este siglo?». 4 Jesús les respondió: «Tengan cuidado de que nadie los engañe. 5 porque muchos vendrán en Mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo”, y engañarán a muchos. 6 ustedes van a oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No se alarmen, porque es necesario que todo esto suceda; pero todavía no es el fin. 7 porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos. 8 pero todo esto es solo el comienzo de dolores. 9» Entonces los entregarán a tribulación, y los matarán, y serán odiados de todas las naciones por causa de mi nombre. 10 muchos se apartarán de la fe entonces, y se traicionarán unos a otros, y unos a otros se odiarán. 11 se levantarán muchos falsos profetas, y a muchos engañarán. 12 y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. 13 pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo. 14 y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin. ¿Qué está ocurriendo aquí? La palabra “mundo” ha sido sustituida por “siglo”, y el desastre que parecía anunciar el final de todo se presenta ahora simplemente como el final de algo en el tiempo.

El evangelio traducido en la versión de las Américas parece, a simple vista, estar más en consonancia con el término original. En la mayoría de las Biblias en español, el término “fin del mundo” se superpone a otro emergente: “consumación del siglo”. Sin embargo, en la Biblia Reina-Valera revisada de 1977, este pasaje se tradujo de la siguiente manera:

3 y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo sucederán estas cosas, y cuál será la señal de tu venida, y del final de esta época? 4 respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 5 porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán a muchos. 6 oiréis hablar de guerras y de rumores de guerras; mirad que no os alarméis, porque es necesario que todo eso acontezca; pero aún no es el fin. 7 porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá hambres, epidemias, y terremotos en diferentes lugares. 8 más todo esto será el principio de dolores. 9 entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. 10 muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. 11 y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; 12 y debido al aumento de la iniquidad, se enfriará el amor de la mayoría. 13 Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. 14 y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

El término “mundo” esta vez se ha transformado en “época”, lo cual se asemeja más al término original de “era” o “edad”. A lo largo de todo el texto no se hace mención alguna de catástrofes, tampoco en la versión de las Américas. Simplemente se habla de un cambio de era en la Tierra. Por supuesto que sería el fin del mundo para los cristianos católicos, pues la era de Piscis llegará a su final y, con ella, todo el dominio que la religión ha ejercido sobre las creencias se desvanecerá. La Iglesia, tal y como se la conoce, caerá, ya que el templo de Acuario habrá germinado dentro del corazón de cada persona y estará listo para verter el agua del cántaro. En las biblias de otros idiomas, como en la anglosajona, sucede lo mismo: allí encontramos la palabra world, cuando en realidad debería haberse usado age. Y, tal como ocurre en la versión hispana, las nuevas traducciones revisadas contienen en este pasaje la palabra age en vez de world. ¿Cuántas generaciones han sido engañadas con mentiras nominales durante la última era a través de las transcripciones cristianas? En definitiva, lo que realmente están diciendo los escritos cristianos con el “fin del mundo” es la llegada de una nueva era del hombre, y con ella, un cambio en nuestras formas de vivir y comprender la vida. Jesús insinua que en la nueva era no habrá un Cristo, pues al renacer dentro de cada uno de nosotros, se aseguró de que todos los seres humanos serían los hijos del hombre, en la nueva era.

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